Una oración “para que San Francisco de Asís continúe infundiendo en nosotros la perfecta alegría y la concordia”, como dice su Carta.
San Francisco, hermano nuestro, tú que hace ochocientos años
fuiste al encuentro de la hermana muerte como un hombre reconciliado,
intercede por nosotros ante el Señor.
Tú, que en el Crucifijo de San Damián
reconociste la paz verdadera,
enséñanos a buscar en Él la fuente
de toda reconciliación que derriba todo muro.
Tú, que desarmado atravesaste las líneas de la guerra
y de la incomprensión,
concédenos el coraje de construir puentes
allí donde el mundo levanta fronteras.
En este tiempo afligido por conflictos y divisiones,
intercede para que lleguemos a ser artesanos de paz:
testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo.
Amén
Fuente: www.ofm.org
