Nuestros santos protectores

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miércoles, 15 de febrero de 2017

Misión Franciscana en la Amazonia- 2017

Del 09 de enero y el 03 de febrero del año 2017, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Merced, en Caballo Cocha, Vicariato Apostólico de San José del Amazonas, Región Loreto, Perú. Volvimos a repetir la experiencia en el mismo sitio de enero de 2016, para dar continuidad a los trabajos desarrollados por los misioneros y fortalecer el proyecto parroquial con los animadores, en los barrios y en los caseríos ribereños.
La ciudad de Caballo Cocha está ubicada en una laguna o “cocha” (donde viene su nombre) en la orilla derecha del Rio Amazonas, y cuenta con unos 22.000 habitantes. Es el mayor pueblo del Vicariato y es la capital de la Provincia de Mariscal Ramón Castilla. Está distante de Iquitos (capital de la Región  Loreto) unas ocho horas en bote rápido y unas treinta horas en lancha convencional, y a dos horas de la triple frontera (Perú, Colombia y Brasil) en embarcación rápida y a unas seis horas en lancha. Es importante anotar que se cuenta con transportes todos los días de la semana.

 


Por ser zona de frontera y capital de Provincia, Caballo Cocha cuenta con todos los organismos públicos del país. Pero, es bien notoria la ausencia del Estado peruano con sus políticas públicas a que tienen derecho los habitantes de esta región. Como consecuencia, esta es una selva desprotegida, marginalizada y empobrecida sumándole a esto una economía informal de subsistencia con el agravante del flagelo del narcotráfico y de la ilegalidad. La ciudad tiene en las veinticuatro horas buen servicio de energía eléctrica, un comercio básico, comunicación telefónica y servicio regular de internet.
Participamos de esta experiencia 37 misioneras/os, entre Frailes, Religiosas, laicos (OFS), Jóvenes de  grupo misionero, JUFRA.

En este mes hemos compartido la vida, fraternidad, orando, celebrando la liturgia de la palabra, visitando las familias, hemos desarrollado con los niños de cada lugar, distintas actividades, juegos, catequesis, etc., de una manera simple y sencilla, con pocos medios pero hemos sacado a relucir  los dones que el Señor nos ha regalado, de igual modo con los adultos, donde ya tienen una base de comunidad, y otras que están en los inicios, la presencia nuestra los ayudo a fortalecerse y animarlos a seguir con los encuentros Bíblicos y la Celebración de la palabra por comunidad( Barrio).
Experiencia en SI…
Cada sonrisa, cada abrazo, cada mirada, han sido para nosotros como si el mismo Cristo nos sonríe, abraza, y nos mirara, después de estos días comprendo un poquito más las palabras del mismo Jesús en MT. 25, 35-40.
Han sido días para vivir y valorar cada gesto, signo, lo que verdaderamente es esencial en nuestra vida, que son muy pocas cosas. Cuando la sociedad te obliga a vivir con lo necesario, somos conscientes de cuánto tiempo perdemos luchando por aquello que es simplemente temporal y efímero.
Sin agua en casa, sin móvil, sin internet, con los alimentos básicos justo o casi nulo, con 2 o 3 horas de luz eléctrica al día, oh nada en otras comunidades, sin autos, sin lavarropas, heladera, etc. Y así podría enumerar todos los electrométricos y cosas que tenemos, ni otros tantos bienes materiales que nos parece que hoy son imprescindibles para nuestra vida. Aquí todo está predispuesto a que vivas y experimentes que la verdadera felicidad, aquella que llena la vida de amor (gratuito) esta sencillamente en compartir tu vida, con el otro/a., una canción, un juego, un dibujo, una oración, un pensamiento, un rato de contemplación sin tiempo, un tiempo para la escucha, un rato de compartir dialogando tranquilamente sin un rim, rim, de celular.
Una celebración puede parecer algo muy simple y sencillo, pero se convierten en un encuentro de amor fraterno muy hermoso que queda en el corazón.
En algún momento pensando junto con mis compañero/a de equipo fraterno (éramos 3), pensábamos que a veces dejamos pasar la vida sin disfrutar verdaderamente, que lo pequeño y casi insignificantes acontecimientos de cada día, Dios se hace presente.
Al compartir estas líneas con ustedes, no sé si logro expresar lo que siento y traigo en el corazón tan cargado de mil cosas, las experiencias difícilmente se pueden expresar porque hay que vivirlo, espero si puedan entender lo que quiero dejar. Doy gracias a Dios por esta experiencia, y a cada una por sus oraciones y cercanía, a la provincia por apoyar y ser parte de este proyecto amazonia.
Y la invitación a buscar en nuestra vida cada día, aquello que es verdaderamente esencial de nuestra misión donde estemos, aquello que llena el corazón para poder celebrar y festejar el don hermoso que tenemos LA VIDA.
Me queda también saber que lo importante que la misión no termino, la misión continúa, no está cerrado o acabado, que hay razón por la cual Dios nos regala, oh me ha regalado poder ser parte de esta misión y este proyecto. Y AHORA… me toca pensar….
¿Cómo puedo poner en práctica lo que he aprendido de esta experiencia? O ¿Cómo seguir haciendo de la amazonia una misión?.
GRACIAS.. Por la paciencia de leer, hice lo mejor posible de re resumir, quedan muchas cosas, momentos, situaciones, realidades que compartir, alegrías, tristezas, impotencias, festejos, pero eso será en otro momento. Hermanas deseando que todas se encuentren bien les envió un abrazo. PAZ Y BIEN!!
                                                                                         Hna. Leopoldina