Del 09 de enero y el 03 de febrero del año 2017, en la
Parroquia de Nuestra Señora de la Merced, en Caballo Cocha, Vicariato
Apostólico de San José del Amazonas, Región Loreto, Perú. Volvimos a repetir la
experiencia en el mismo sitio de enero de 2016, para dar continuidad a los
trabajos desarrollados por los misioneros y fortalecer el proyecto parroquial
con los animadores, en los barrios y en los caseríos ribereños.
La ciudad de Caballo Cocha está ubicada en una laguna o
“cocha” (donde viene su nombre) en la orilla derecha del Rio Amazonas, y cuenta
con unos 22.000 habitantes. Es el mayor pueblo del Vicariato y es la capital de
la Provincia de Mariscal Ramón Castilla. Está distante de Iquitos (capital de
la Región Loreto) unas ocho horas en
bote rápido y unas treinta horas en lancha convencional, y a dos horas de la
triple frontera (Perú, Colombia y Brasil) en embarcación rápida y a unas seis
horas en lancha. Es importante anotar que se cuenta con transportes todos los
días de la semana.
Por ser zona de frontera y capital de Provincia, Caballo
Cocha cuenta con todos los organismos públicos del país. Pero, es bien notoria
la ausencia del Estado peruano con sus políticas públicas a que tienen derecho
los habitantes de esta región. Como consecuencia, esta es una selva
desprotegida, marginalizada y empobrecida sumándole a esto una economía
informal de subsistencia con el agravante del flagelo del narcotráfico y de la
ilegalidad. La ciudad tiene en las veinticuatro horas buen servicio de energía
eléctrica, un comercio básico, comunicación telefónica y servicio regular de
internet.
Participamos de esta experiencia 37 misioneras/os, entre
Frailes, Religiosas, laicos (OFS), Jóvenes de
grupo misionero, JUFRA.
En este mes hemos compartido la vida, fraternidad,
orando, celebrando la liturgia de la palabra, visitando las familias, hemos
desarrollado con los niños de cada lugar, distintas actividades, juegos,
catequesis, etc., de una manera simple y sencilla, con pocos medios pero hemos
sacado a relucir los dones que el Señor
nos ha regalado, de igual modo con los adultos, donde ya tienen una base de
comunidad, y otras que están en los inicios, la presencia nuestra los ayudo a
fortalecerse y animarlos a seguir con los encuentros Bíblicos y la Celebración
de la palabra por comunidad( Barrio).
Experiencia en SI…
Cada sonrisa, cada abrazo, cada mirada, han sido para
nosotros como si el mismo Cristo nos sonríe, abraza, y nos mirara, después de
estos días comprendo un poquito más las palabras del mismo Jesús en MT. 25,
35-40.
Han sido días para vivir y valorar cada gesto, signo, lo
que verdaderamente es esencial en nuestra vida, que son muy pocas cosas. Cuando
la sociedad te obliga a vivir con lo necesario, somos conscientes de cuánto
tiempo perdemos luchando por aquello que es simplemente temporal y efímero.
Sin agua en casa, sin móvil, sin internet, con los
alimentos básicos justo o casi nulo, con 2 o 3 horas de luz eléctrica al día,
oh nada en otras comunidades, sin autos, sin lavarropas, heladera, etc. Y así
podría enumerar todos los electrométricos y cosas que tenemos, ni otros tantos
bienes materiales que nos parece que hoy son imprescindibles para nuestra vida.
Aquí todo está predispuesto a que vivas y experimentes que la verdadera
felicidad, aquella que llena la vida de amor (gratuito) esta sencillamente en
compartir tu vida, con el otro/a., una canción, un juego, un dibujo, una
oración, un pensamiento, un rato de contemplación sin tiempo, un tiempo para la
escucha, un rato de compartir dialogando tranquilamente sin un rim, rim, de
celular.
Una celebración puede parecer algo muy simple y sencillo,
pero se convierten en un encuentro de amor fraterno muy hermoso que queda en el
corazón.
En algún momento pensando junto con mis compañero/a de
equipo fraterno (éramos 3), pensábamos que a veces dejamos pasar la vida sin
disfrutar verdaderamente, que lo pequeño y casi insignificantes acontecimientos
de cada día, Dios se hace presente.
Al compartir estas líneas con ustedes, no sé si logro
expresar lo que siento y traigo en el corazón tan cargado de mil cosas, las
experiencias difícilmente se pueden expresar porque hay que vivirlo, espero si
puedan entender lo que quiero dejar. Doy gracias a Dios por esta experiencia, y
a cada una por sus oraciones y cercanía, a la provincia por apoyar y ser parte
de este proyecto amazonia.
Y la invitación a buscar en nuestra vida cada día,
aquello que es verdaderamente esencial de nuestra misión donde estemos, aquello
que llena el corazón para poder celebrar y festejar el don hermoso que tenemos
LA VIDA.
Me queda también saber que lo importante que la misión no
termino, la misión continúa, no está cerrado o acabado, que hay razón por la
cual Dios nos regala, oh me ha regalado poder ser parte de esta misión y este
proyecto. Y AHORA… me toca pensar….
¿Cómo puedo poner en práctica lo que he aprendido de esta
experiencia? O ¿Cómo seguir haciendo de la amazonia una misión?.
GRACIAS.. Por la paciencia de leer, hice lo mejor posible
de re resumir, quedan muchas cosas, momentos, situaciones, realidades que
compartir, alegrías, tristezas, impotencias, festejos, pero eso será en otro
momento. Hermanas deseando que todas se encuentren bien les envió un abrazo.
PAZ Y BIEN!!
Hna.
Leopoldina

